El día tres de Abril estaba en Quito. Ya he dicho que Ecuador es un país muy organizado y más tranquilo que otras ciudades de Sudamérica. Esto también se ve en las afueras del centro de la ciudad, donde las construcciones y la gente tiene otra visión. Desde luego habría que vivir en cada sitio para saber bien del estado de las personas y sitios pero esa es la impresión que me da. Me fui al monumento del “medio Mundo” donde se supone que está el punto cero del ecuador en su latitud. Allí hay varios experimentos del comportamiento de la gravedad en cada hemisferio, a parte hay un planetario y museos de la historia del Ecuador. Luego, y a a través de unos paisajes verdes y un viaje entre nublado y lluvia, llegué a la frontera en la que había bastante gente y eso me hizo salir de noche. Y como soy un cabezón y tenia pensado en llegar a Pasto, tiré en vez de pararme en un hotel que había allí al lado. Total en hacer 80 km tardé casi tres horas por ser de noche, estar lloviendo y camiones por unos puertos imposibles.

 

Una vez en Colombia, las carreteras muy buenas y los paisajes bestiales, unas montañas con un desnivel increíble y donde en algunos sitios tienen cultivos y animales pastando. Llegue a Cali donde no había mucho que ver y al día siguiente fui para Bogotá, donde cuando fui a consultar en google maps carretera y tiempo ponía casi 10h para hacer 420 kms y efectivamente los 120 primeros rápidos, y a la llegada hay  un puerto donde están construyendo puentes y túneles que llevan tres años y los que les queda. Todos los vehículos parados en la subida y en la bajada, parecía de peli. Yo con la moto iba esquivando como podía los vehículos, incluso en una frenada de un camión, como íbamos tan pegados, frené, miré por el retrovisor y el camión de atrás pegado y cuando me paré no pude sujetar la moto y al suelo, pero en parado y no paso nada. Menos mal que el tiempo nos respetó un poquito, no quisiera pensar eso con lluvia. La llegada a Bogotá fue justo al anochecer y lloviendo un poquito pero justo para encontrar un hotel y me quedaría dos días allí y visitarlo.

Colombia

 

En Bogotá estuve por la zona de La Candelaria donde había un ambiente bueno. Y el domingo cierran al tráfico la calle principal y todavía más tranquilo y todo el mundo corriendo, paseando y bicicleta. Luego salí para ver la Catedral de la Sal, que es una mina en un pueblo cercano y muy bonita que esta a 180 metros bajo el nivel de la superficie y en su mayoría es sal donde tienen varios pasos y esculturas de cruces y una iglesia.  Pero esto me llevó mucho tiempo y ya casi salí de noche e hice noche a 150 km de Bogotá. Y bueno las fotos de paisajes que pongo no hacen justicia con lo espectacular del paisaje durante las rutas.

Catedral de Sal

Las carreteras entre montañas son bonitas pero hay que estar muy atento porque el tráfico de camiones es peligroso porque transitan despacio en subidas y bajadas y los que pueden adelantar lo hacen entre curvas y muchas veces no les da tiempo y te los encuentras de frente.

De camino a Medellín pasé una noche en el pueblo mas cercano a la Hacienda Nápoles que es la hacienda donde Pablo Escobar hacía sus reuniones y donde en la serie estaba la entrada característica con la primera avioneta (que es réplica) del primer viaje del narcotráfico.

Señales extrañas en la carretera. Mi moto es Honda

De camino a Medellín pasé por un pueblo llamado Guatape muy colorido y en que tiene una roca con casi 700 escalones y un lago inmenso con sus brazos de agua.

Luego con una lluvia un poco incomoda llegue a Medellín que había quedado con Jorge, mi amigo piloto de Iberia, que venía de línea justo a Medellín y coincidíamos allí. Al día siguiente llevé la moto a la revisión y fui a visitar la casa museo de Pablo Escobar que queramos o no, es parte de la historia de Colombia y del cartel de Medellín y más ahora que está en auge con las series de televisión. Y al día siguiente iban Jorge y dos compañeros suyos pilotos a la casa, les acompañé y otra vez me hice el tour de la casa, pero lo que tiene esta visita es que esta allí el hermano de Pablo, Roberto Escobar Gaviria que también formó parte del cartel y sus hijos y sobrinos de Pablo y con los que puedes hablar y preguntarles lo que te apetezca y ellos te responden amablemente.

A día siguiente como había hecho muy pocos kms por salir tarde de Medellín y quería llegar a la costa, tiré hacia Cartagena, pero al coger una carretera un poco más a la derecha, casi me venía bien ir hacia Santa Marta, que era un lugar que iba más tarde, pero al estar un poco más al norte, estaba más lejos, total una ruta que hacia tiempo que no me pegaba de kilómetros, más de 800, que hay que recordar que aunque son carreteras de “peaje” son de un carril por sentido en su mayoría y con miles de camiones. Y aquí sufrí otro intento de extorsión por parte de un policía, adelante por línea continua con visibilidad igual que hace el 100% de los vehículos y más adelante estaban los policía,s me pararon y me dijeron que tenían que retener la moto hasta el lunes, era viernes, y que si la multa es de 250$ y que no querían eso , que si colaboraba. Total, yo que si eso era una mordida, que si querían una propina, que si estaba mal para el turismo, que si ellos eran afortunados de tener un buen empleo y blablablá…. al final le comí la moral y me dió la documentación y me fui sin darle nada, que no se acostumbren. En Santa Marta ya se nota zona turística hice un par de días de buceo y paseo por las noches por la ciudad, por el día si no estás en el agua, hay un calor y humedad infernal.

De Santa Marta a Barranquilla, pero no mucho que ver y hasta Cartagena. Allí pase la noche en una casa de airbnb un poco de aquella manera, eso si, me encariñe del gato que tenían y al día siguiente, mi amiga y compañera de pádel Belén me dijo que su cuñado tenía una casa en Cartagena y que si quería ir, … y menuda casa en el casco antiguo, un ático con vistas al mar y no continuo para no herir sensibilidades.

Cartagena de Indias es una ciudad turística y el casco antiguo muy bonito y calurosa. Allí quedé con Gianni un ciclista que conocí en la ruta y pasé los cinco días de Cartagena quedando con él para estar por la ciudad y también mientras  poder arreglar los papeles para llevar la moto a Panamá, ya que por carretera no se comunica Colombia con Panamá, porque existe un trozo de selva llamado el tapón de Darien y en el que no estoy seguro bien, porque no está hecho un paso. La cuestión es que hay que mandar la moto por contenedor y yo me iré en un velero por cinco días visitando las islas panameñas de San Blas, un paraíso de islas y aguas en las que pude hacer snorkel, kayak voleybol y nadar por ellas. Con el grupo que íbamos en el barco eran todos muy enrollados y pasamos buenos ratos, eso si, ninguno de habla hispana menos la tripulación y así practiqué un poco de inglés en el viaje.

Subiendo la moto al contenedor

Cartagena de Indias

San Blas

Delfines

 

En el trayecto grupo de delfines venían a jugar con las olas que producia el barco.

 

 

 

 

 

Luego, a la llegada a Panamá me dijeron que la moto se retrasaba y entonces en vez de recogerla, me fui a la capital y allí pase unos días viendo el canal y mientras también quedaba con la gente del barco y también adelanté papeleo para sacar la moto lo antes posible pero ya como el martes es fiesta como pronto será el miércoles.

Bueno, como es costumbre, los papeleos te llevan mucho tiempo y más incomodo es cuando has dormido poco y tienes el estomago revuelto de comer en un hindú. Y esa noche habían dormido en mi habitación los argentinos que compartían conmigo el contenedor. Total, que burocracia y millón de copias para repartir hasta al más pintón que haya por allí. Salí con un poco de lluvia pero rápido se quitó, el tiempo justo para que diera un poco más de gas a la moto y un policía con pistola radar me parara por ir a 126 km/h en carretera de 110. Al final después de decirme que me ponía dos, una por velocidad y otra por no hacer caso a la señal de velocidad, cosa que no entendí mucho, me las perdonó. Y cuando se despide de mí, me dice que acelere la moto para ver cuanto corre, en fin….

Al día siguiente me volvieron a parar por ir a 96 y era de 80, esta vez sí me la colocaron, la primera en todo el viaje. Después de dos días de camino llegué a Bocas del Toro donde Luke, un nezeolandés, celebraba su cumpleaños y había quedado con otros del barco. Crucé con la moto en un ferry y estuve con ellos de fiesta pero un poco en plan de una macro-fiesta llena de guiris bebiendo pero con los del barco bien. Salí de Bocas del Toro hacia Costa Rica. Cogí el ferry a las diez y luego en la frontera como una hora. El camino era espectacular, subiendo un puerto con una selva alucinante y te hace sentir con una sensación alucinante. Me gusta rodar con la moto. Al final dormí en Guacimo. En la frontera no me dijeron nada por la multa. pero tuve que sacarme el seguro para Costa Rica. La carretera buena, pero como a 80 km de haber salido, iba mirando los campos de piñas y de pronto un bote en la moto y había pisado una piedra o algo así, pero seguí, al ratín noté que la moto se iba de delante y fui a parar y en el momento que me fui a poner de pie para ver la rueda, en un plis estaba en el suelo como a 70km hora y di como una vuelta sobre mi eje y la moto patinó hasta el otro lado de la carretera, detrás venían dos coches que lo vieron y pararon y yo me levanté rápido, menos mal que por el otro carril no venia nadie. Yo la verdad que no me hice mucho, un quemazón en la palma de la mano y otro cerca del codo, y la chupa y pantalón si tenían rasgados el lado izquierdo. La moto tampoco tenía mucho, la palanca de cambio un poco doblada la rueda de delante por supuesto pinchada y la maleta rasgada pero se pudo poner. Y por la mañana se me había caído el móvil y se rompió un poco la pantalla. Uno de los coches que me vio se paro y se quedó a ayudarme y se llevó la rueda una vez cambiada la cámara. En la frontera papeleo, con un calor de morirse y como una hora y media entre las dos fronteras y unos cuantos dolares de pago por salir y otros por entrar. Luego llegué a la playa de San Juan del Sur.

Canal de Panamá

Panamá City

 

Old Panamá City

San Blas

Bocas de Toro

Ya en Nicaragua estaban en tiempo de revueltas estudiantiles contra el gobierno y hubo más de 50 muertos en manifestaciones, por lo que aconsejaban no ir a grandes ciudades. Me fui a Granada, una ciudad que el centro es colonial, bien conservada y colorida, muy bonita. Esto siempre es hablando de las zonas céntricas y turísticas porque aquí las zonas exteriores de las ciudades es donde está la pobreza. Por la tarde fui a ver un volcán que al hacerse de noche puedes ver la lava en su incandescencia a muy pocos metros y es una pasada, te puedes tirar horas viendo como el magma se abre y se ven los colores de la piedra ardiendo a 1500 grados.

Granada Nicaragua

Volcán San Miguel, Masaya, Nicaragua

Granada, Nicaragua

 

Jardín Granada, Nicaragua

 

 

 

 

 

 

Como al final no fui ni a Managua ni León por los altercados (que para que arriesgar si ya tengo suficiente con el tráfico y carreteras) crucé hacia Honduras y la frontera más de lo mismo en espera y pagar el tránsito del vehículo y con mucho calor, menos mal que en esta me metieron en un cuarto para mandar un correo no sé porque y tenían el aire acondicionado. Casi llegando a Tegucigalpa se me hizo de noche y paré a 20 km de llegar a la capital, por el camino vi numerosos incendios y montañas abrasados por ellos y luego me comentaron que eran intereses de construcción y que en esta época los campesinos queman sus tierras y se le escapa el fuego. Al día siguiente cambié la rueda de atrás de la moto y continué ruta sin parar en la capital. En esta época estaban grabando supervivientes en Honduras y como trabajo con ellos, fui a verlos a ver a quien conocía, paré en el hotel y estuve con producción pero el equipo técnico estaba en la isla. Total que por la tarde me fui a Utila que era donde pensaba bucear. Me fui a un centro de buceo para coger al día siguiente el buceo, el primero fue bueno y entre ese y el segundo fuimos a buscar al tiburón ballena que lo habían visto el día anterior y …. siiii lo encontramos estábamos en cubierta y cuando lo vimos al agua con las gafas y aletas y que cosa mas bonita y curiosa de unos cuatro metros con sus pintas blancas y cabezón, estuvimos nadando con el como diez minutos donde le podíamos tocar si hubiéramos querido, nadaba super despacio como si quisiera que le observaramos y como allí avisan a los barcos que hay por la zona cuando llegaron y ya en el agua nos juntamos mas de 30 personas, cogió el pececito y se hundió desapareciendo. Una pasada.

Utila

impresionante

Utila, Honduras

 

 

 

 

 

 

Luego por la tarde teníamos una BBQ en el centro de buceo, era la primera vez que veo tantos latinos buceando, y cuando acabamos con la comida y bebida que teníamos, aparece un californiano con unas gotas de lsd y nos da a todos una y nos fuimos a un bar espectacular que me dijeron que el dueño había tardado quince años en construirla y estaba en el numero cuatro de las mas bonitas del mundo, se llama treetonic y tenia un aire a Gaudí, todo acompañado de música electrónica y gente bailando y haciendo performance con fuego y bolas de colores, al día siguiente me fui a hacer fotos de día porque era super bonito. Y me volví para el hotel ya en la costa y aún hecho polvo por haber dormido muy poco, ya estuve con los técnicos de supervivientes y me quedé a dormir en la habitación de Robert Piedra después de bebernos unas cervezas y rones.

treetanic Utila Honduras

Al día siguiente camino de Copan que dormí al lado y para verlo al día siguiente que en dos horas se ve.  Después de verlo la frontera de Guatemala está cerca y allí estuve hasta después de comer porque seguimos con la rutina de tardanza y burocracia. Pase por Guatemala ciudad pero ya me dijeron que no tenía mucho atractivo y exactamente es lo que parecía con sus suburbios empobrecidos y edificios de oficinas en el centro y todo acompañado de mucho tráfico. Eso si la gente te ve parado y te pregunta y ayuda. Llegué a la Antigua y una ciudad con un gran centro colonial y bien conservado, muy bonito.

La Antigua, Guatemala

Ruinas de Copan, Honduras

 

Ruinas de Copan, Honduras

Vocanes en Guatemala activos

Lavando ropa

Al final a ningún volcán se podia subir y entonces decidi ya tirar  para Mexico que me perdi un poco y pase por unos pueblos interesantes y además había hablado con el trabajo y me dijeron si podia volver un poco antes y entonces cruce la frontera donde estuve con unos brasileños motoristas que iban para Alaska y eran una familia. Luego dormi en Tapachula. Y al dia siguiente segui por la costa de Chipas y aquí ya las carreteras y el trafico es muy distinto, dos carriles por dirección la mayor parte del tiempo y poco trafico y ordenado.

Puerto Arista, Mexico

 

     VIAJE POR SUDAMERICA 2018

           ¡Hola a todos!

Este viaje empieza cuando a raíz de un viaje con mi primo de España a Japón en moto en el 2016, me picaba el gusanillo de hacerme otra ruta. Elegí Sudamérica porque a la hora de cualquier percance o para momentos de comunicación me iba a resultar más fácil este viaje ya que lo iba a hacer solo.

Esto empieza el 27 de Enero del 2018 cuando la empresa que contraté en España me dijeron que la moto llegaba ese día. Pues no, llego el 2 de febrero, y después de mucha aduana marítima y muchos impuestos e intentar sacarme los máximos dólares posibles, conseguí la moto.Y entre medias visita de Jorge que había volado justo a Lima y a un antiguo conocido peruano, Hugo.

 

Lima

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El día 3 de febrero, después de descargar la moto en la casa donde estaba alojado, empecé el camino hacia Ica. Unos 330km. Después de perderme por los suburbios de Lima y salir a la autopista ya que las ansias me podían a rodar y no me preparé el GPS, ni los espejos de la moto que se me movían, ni otras tantas cosas que fui solventando con los días. Pero necesitaba salir de allí.

Esta duna me la subí por la mañana para desengrasar las piernas.

Al siguiente día, un poco mas de ritmo y kms, de Ica a Camana, carretera por la costa llena de dunas alrededor, ya con GPS y música en el casco ,las sensaciones son diferentes. Pasé por las líneas de Nazca y…. mejor no haberme parado y seguir pensando que eran unos dibujos majestuosos y llenos de misterio. (perdona Iker Jimenez, pero que desilusión).

Tercer día, de Camana a la Paz, unos 671 km, y sorpresa de cruzar la frontera tanto peruana como boliviana bastante rápido. En el camino desayuné en Mollendo a nivel del mar, más tarde llegaría estar a 4200m sobre el nivel del mar. En las gigantes rectas del desierto peruano me enganche con un brasileño en BMW hasta Tacna, que él fue hacia Chile y yo hacia Bolivia. En la frontera conocí a una pareja con sus dos hijos, él francés y ella rusa. Me invitaron a su casa en la Paz y allí pase las dos siguientes noches. Ël trabaja para toda la gestión de aviones y helicópteros privados del gobierno. En cuanto empecé a subir los Andes, el clima y la carretera cambió, … y con buen asfalto las mil curvas que me hicieron disfrutar de la moto.      

 Empece a ver vicuñas, llamas y toda clase de bichos de esa especie cruzándose por la carretera.

gasolina de “bote”

                                                                                           En la frontera boliviana el repostaje fue como en las 24h de Lemans.

Hoy tocaba descanso y patear la ciudad de la Paz. Alucinante donde está metida y los 800m de desnivel que tiene entre el Alto y La Paz.

La Paz

Debido al alto tráfico y con el desnivel que tiene la ciudad,  el medio de transporte que se está imponiendo es el funicular. Telecabinas como si de una estación de esquí se tratara. En Bolivia como dato a tener en cuenta es que la gasolina para los extranjeros tiene otro precio distinto (como el doble) donde incluso puedes negociar la parte de la subida. Salida hacia Uyuni esquivando tormentas y por una carretera buena, llegué antes de lo previsto y me dio tiempo a ir a la salina directamente sin pasar por algún hospedaje, las ganas de ver el salar me podían. Di rápido con la entrada buena del salar y me quedé mirando por donde entraban los coches, no había ninguna moto y los coches eran de los tours que hacían para el turismo. La moto de hundía un poco al principio, como unos 10 metros a lo largo y unos 70 cm de profundidad, luego ya salías al salar y hay solo habría unos 10cm. pero tenía que ir muy despacio para no salpicar y que la sal no se introdujera sobre todo a la electrónica de la moto porque la devoraría en pocos días.

Uyuni

Uyuni. Después de mi vuelta por el salar, tocó lavar la moto a conciencia y a buscar alojamiento.

  Inolvidable el salar.

Al día siguiente quise entrar por otra parte que ya me avisaron que estaba con barro arcilloso y  que no fuera que no iban ni los 4×4, pero había que intentarlo  y sino me daba la vuelta. Estaba claro que no lo conseguiría.

Después de mucho sudor, desmontar el guardabarros de delante para que pudiera rodar la rueda y tres caídas más, logré salir y llegar al pueblo para dar un baño más intenso a la moto que el día anterior. Y salir disparado hacia Chile por carretera de ripio y a partir de Chile ya asfalto, pero sin gasolinera hasta la ciudad Calama a 200 km de la frontera más los 150 km anteriores que me había hecho. Lo máximo que había rodado con la moto y llegando apurado con la reserva, fue 310 km.  En tierras chilenas ya pillé una buena tormenta de granizo y un viento que me hacia inclinar la moto como si fuera en una GP. Al final llegue a la ciudad a base de ir despacio. Calama no merece nada la pena.

De Calama a Antofagasta, una ruta llena de minas atravesando el desierto, rectas interminables con camiones y arena y más arena, pero el paisaje tiene su encanto.

Antofagasta ciudad grande y turística con un paseo marítimo muy grande donde se ven unos atardeceres bestiales. Por la noche unos músicos de clásica amenizaban a los transeúntes.                                  

Ya 10 de Febrero. Mi idea era parar en Talca pero al pasar por allí y no ver mucha cosa para ver y tener ganas de hacer más kilómetros seguí. Por el camino estaba una escultura de una mano en mitad del desierto. La carretera tenia un pequeño desvío que evitaba un parque natural que tenia peor asfalto, pero las ganas de ver algo nuevo me metió por este parque ,donde desemboque en una playa donde había alguna cabaña y tiendas de campaña. Pregunté y podia dormir con mi tienda y ellos me daban agua potabilizada. Allí pasé la tarde y noche; y a la mañana siguiente me di cuenta que dormir sin colchoneta a mi edad resultaba algo doloroso para la espalda.

 

pueblo de chile y su nombre peculiar

 

De aquí el pensamiento era parar en Copihapo pero igual, me podían las ganas de hacer kilómetros y al ser domingo no había mucho que hacer en la ciudad, avancé. Llegué a La Serena, una ciudad entre de playa y con un casco antiguo de estilo colonial donde encontré un hostal bastante entrañable con un ambiente de película de Agatha Christie. Por la noche, me metí en un sitio con un patio donde la música era muy metal pero a la vez tranquilo para tomar algo, eso si, la cerveza más pequeña era de 1.2L y cuando me la acabé, me dijo la camarera si quería otra; no hubiera encontrado el hostal.

Ya de camino a Santiago, comida en la playa y ruta tranquila, donde los camiones de las múltiples minas de cobre y otros materiales copan el trafico, camiones sobre otros camiones inmensos donde el tamaño sí importa, y en la foto no eran los más grandes, había algunos volquetes que llevaban por separado las piezas y la policía cortaba los dos carriles porque los ejes de los camiones transportados medían mas de cuatro metros.

Llegada a Valparaiso donde el casco antiguo con sus bares porteños le dan un aire muy intrigante, donde te cuentan que tengas preocupación con las gentes; de hecho vi un tirón de bolso a unos turistas.

Valparaiso

Valparaiso

Bar Valparaiso

Valparaiso

 

Ya al día siguiente, en Santiago, di con una casa donde los anfitriones eran muy amistosos y salimos a cenar y conocer la vida más nocturna.                                                                       

Al día siguiente intenté comprar un plástico que había roto en Uyuni pero después de mover todas las tiendas de Honda en Santiago, no pude ponerla. Ya marché para Concepcion, allí en casa de George. Normalmente con la gente de los hospedajes se crea un vinculo, ya que son en casas de la calle. Me fui a cenar con él y luego a su casa vino una sobrina suya que había estado en España y allí de charla con un pisco.

Día 16 de Febrero dirección a Villarrica y Pucon. A la salida de Santiago me entro algo en el ojo y fue tan molesto que probé  las urgencias de un hospital de un pueblo, fueron super rápidos, me lo miraron, una cura y a seguir. Ya en la casa de Cristian y Gabi, muy amables ellos. cené y después me fui a unas termas naturales que había a unos kilómetros.  Al día siguiente me fui a hacer un trekking a un parque natural llamado Huerqueue. Allí había unas vistas del volcán activo Villarrica y diferentes lagos cristalinos donde te podías bañar  y la temperatura era idónea. Me quede una noche mas allá.

volcan Villarrica

Termas en Pucon

Al siguiente día tenía previsto llegar a Puerto Varas, pero a unos 70 km antes de llegar, empezó a diluviar y no encontraba habitación, ya que era caro o estaban llenas. Decidí ir a Puerto Montt que había visto una publicidad de un Ibis a buen precio, este hotel también lleno. Al final cogí una casa de Airbnb, donde Bárbara la anfitriona, se ocupó de buscarme los ferrys que tenía que coger al día siguientemañana que eran tres y uno de ellos duraba cinco horas y había que estar a una hora y solo había uno diario.

Hornopiren

    Hornopiren-Leiptepu

Esto ya empezaba a cambiar; pasamos del desierto y las carreteras de costa y de ciudades, a empezar a ver montañas con sus nieves perpetuas y lagos gigantes con sus colores. Por aquí está el parque nacional Pumalin, el cual la historia de esta persona que compró montañas y terreno suficiente como para dividir esta zona de Chile, aunque para preservar la naturaleza y una vez muerto por hipotermia al caer de su kayak en un lago de esta zona, donó al gobierno estos parques. Ya cruzando con los ferrys y entre medias circulando por ripio y entre zonas totalmente verdes. Esto es super guapo.

Chaiten

carretera ripio

 

 

 

Chaiten

 

20 de febrero, ayer me dijeron que la carretera por donde iba a ir estaba cortada por un derrumbe que hubo hace poco en la que murieron 18 personas. El estado había puesto un ferry al servicio de la gente que bajara al sur y tuviera el ticket de los anteriores ferrys. Total que lo cogí para salir a las 11pm y así me dio tiempo a subir al volcán Chaiten que en el 2008 entro en erupción y hubo que desalojar el pueblo y estuvo casi deshabitado  4 años por los destrozos que había hecho. La subida al volcán activo estuvo bien para empezar a estirar músculo para los trekking.

Volcän Chaiten

Volcán Chaiten

 

 

 

 

 

 

 

El ferry que cogí para hacer esta travesía duraba siete horas, salió un poco antes de tiempo y una cena de sandwich y a dormir todo el barco en los sofás de un ferry antiguo que hace travesías de día. Total que llegamos a las 5:30 a puerto Raul Balmaseda. Para ir más cómodo en el barco, me fui con la ropa de vestir en la calle y la de la moto estaba guardada, pensé en cambiarme más adelante. Salí el ultimo del ferry de los vehículos todavía de noche por camino de ripio y lloviendo. Como adelantaba a coches, no paré para que no me volvieran a pasar,  ya que los adelantamientos eran complicados. A las dos horas de todo esto iba empapado y sin ver mucho, a todo esto me llevaba orinando desde el barco. Decidí parar en un chamizo de trabajadores y cambiarme y ya aproveché y me eché un poco hasta que amaneciera. Llegaron los trabajadores del chamizo, que era de unos obreros que estaban arreglando un puente, y  me dijeron que ahí no paraba de llover nunca, está claro que había que tirar, ya seco pero no paro de llover hasta Cohaique. Llegué empapado pero una ducha y poner a secar todo fue una.                                                            

Chamizo obreros

Ya casi todas las carreteras era ripio y entre montañas con sus glaciares. Cruzando en algunas partes en balsa.

 

 

al fondo Cohaique

Barcaza

 

 

 

 

 

 

 

Camino de Rio Tranquilo ya las aguas azul turquesa de los deshielos de los glaciares. Y una vez allí había una excursión a las “catedrales de mármol”. Unas formaciones con cuevas de mármol en el lago General Carrera.

rio Ibáñez

rio Baker y Nef

rio baker

Seguido de ver esta pasada, eché gasolina en Cocrhane y seguí para Caleta Tortel, donde había quedado allí para comer con una pareja de chilenos que conocí en el ferry, Larry y Vivi.                                                           

Larry y Vivi

 

 

 

 

 

 

 

 

Y de vuelta a Cochrane, más atardeceres y camino de ripio. En esta zona tanto a la ida como a la vuelta, era como ir en una nube de polvo continua de lo que levantaban los coches en circulación.

Cochrane

Tortel

Camino de Ripio

 

Al día siguiente era pasar a Argentina, me había informado un poco por internet de los pasos fronterizos que había por esta zona ya que muchos se cierran por ser intransitables para vehículos. A mí se me metió en la cabeza uno que se llama Roballo o Baker que era el que mas cerca me pillaba ya que Chilechico (que es el más común) había que hacer como 250 km más. Por supuesto que todo era pista y en el lado Argentino más. Fueron como 250 km de pista y entre fronteras había como 11 km de tierra de nadie. Lo bueno es que como no hay nadie en estas fronteras, llegas y en un plis estás fuera  e incluso te da para charlar con los aduaneros que no llevan ni uniforme, algunos y están en chándal. (A esto no se le puede sacar fotos). En tierra de nadie vi mi primer armadillo. Tanto como en la subida por la parte chilena y en la frontera, había un grupo de motoristas. Esto sobre todo en la parte chilena, que llevaban un guía en coche, me dio tranquilidad por si tenía algún percance.

Frontera chilena

 

Armadillo

 

 

 

 

 

 

 

 

Ya en la parte Argentina cambio en paisaje radicalmente, y en muy pocos metros de montaña verde con mucha agua a un desierto con lagunas secas de sal.                            

Argentina

 

 

 

 

 

 

 

Pero aún con esto, cuando llegué al punto donde me tenía que quedar era como una gasolinera-hotel-tienda de ultramarinos y poco más y dije, -pues vamos a hacer unos kilómetros más que ya había asfalto. y 250 km más hasta gobernador Gregores, que encontré un hotel bastante bien y barato y encima por la noche tocaba asado y bbq, o sea, que llegar y meterme esa comida famosa de la tierra. y tuve compañía motequera, como dicen aquí, y estos no pasaban frío en las posaderas.

motoqueros

 

Al día siguiente salí para el Chalten con su Fitz Roy expectante. Ese mismo día me fui a dar una vuelta a un mirador con un pequeño trekking y a la mañana siguiente ya cogí  una excursión a una glaciar en la que había que hacer unos kilómetros de pateo y una vía ferrata. Muy entretenido, luego después salí hasta el siguiente punto, que fue el Calafate. En la ruta desde Gregores hasta el Chalten existe un tramo de ripio que lo tienen bautizado como los malditos 73 que como dice su nombre son 73 km de piedra suelta como si fuera una playa y donde se dice que el 60% o 70% de las motos caen, y cierto es, yo tuve suerte y no fui de esas pero si estuve muy a punto durante dos veces.

Cagliari

Glaciar Cagliari

Laguna Verde

Via ferrata

Fitz Roy

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Via ferrata

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Llegué a Calafate justo para cenar con el dueño de la casa a la había decidido ir  porque era de moteros. Una charla maja y al día siguiente, salí para Natales al mediodía . Estos días me apetecía estar de tranqui y no hice ninguna excursión.

De Natales a tierra de fuego. Aquí otra vez a coger ferry esta vez para cruzar el estrecho de Magallanes. Luego en una gasolinera me encontré con varios moteros y con uno hablando que volvía de Ushuaia me dijo mucho viento, me he tenido que parar, y yo, -yo no me paro, sigo despacio y aguanto. ¡En qué momento dije esto!. Como a 40 km de aguantar un aire que te tiraba de la moto, notaba que se iba de atrás pero pensé que era el viento, un coche se me pone al lado y me dice que he pinchado. Ël iba con su mujer y su hija y me ayudaron a desmontar la rueda y a parar un camión, pues me faltaba una llave inglesa grande para desmontar la rueda. Como no tenía inflador,  cogieron el coche y se fueron a buscar una “gomería” para hinchar la rueda, que al final lo consiguieron no sin algún problema, porque de haber andado con la rueda pinchada estaba deformada. Al final me invitaron a su casa que venían de vacaciones y cené, dormí y comí al día siguiente. Esto te hace pensar que todavía hay gente buena y yo creo que mucha, pero así se ve muy claro. Al día siguiente compre una rueda de atrás y partí hacia Ushuaia.

Río Grandes

Rueda pinchada

Raúl y familia

Esa tarde me fui para Ushuaia y recorrí la ciudad y cogí un tour para la mañana siguiente.

La primera vez que me pongo el despertador en las vacaciones. Había contratado un velero donde solo íbamos siete personas para ir a las pingüineras. En el camino, ya en el velero, dos ballenas jorobadas yendo al mismo son juntas. La respiración en superficie y los movimientos lentos te dejaban absorto. Yo creo que esto va a ser una de las mejores cosas del viaje. Luego ya vimos los pingüinos y algún lobo de mar jugando en el agua.

Velero Paludine

Capitán Pescanova

Pingüinos

 

Ballenas jorobadas

Por la tarde salí hacia un punto hacia el norte y poco hice porque ahora le toco a la rueda de adelante pinchar. Esta tardé muy poco en cambiarla y además justo paró un chico con un inflador y no tardé nada en cambiar la rueda. Las dos cámaras que llevaba de repuesto hicieron su función, ahora llevo dos parcheadas, espero no tener que utilizarlas. Hasta luego fin del mundo.

Fin del mundo Ushuaia

Pinchazo rueda de adelante

Y llegados al primer mes de viaje y 10000 km hechos, algunas de las cosas que he visto es lo impresionante de la naturaleza, y aunque muchas  ya las había visitado anteriormente, me siguen sorprendiendo su grandeza y su fuerza. Los glaciares y el color de sus aguas, los volcanes y cuando enfurecen arrasan con lo que pillan y sus habitantes, asumido lo tienen igual que los vientos patagónicos racheados e imparables. Luego aunque creamos que no, la solidaridad de las personas y como te ayudan y los coches que paran a ver que te pasa. Los peligros de la carretera  no son la circulación, si no otros peligros como los guanacos cruzándose por la carretera, el ñandú, el ripio y el viento, todos ellos en el grado de superlativo.

Peligros en la carretera

……..Aquí pasa algo.. en el fin del mundo.

 

 

 

 

 

Esto si es un patinete a pedales…. pero de bici

Después de dormir en río Grande y volver a pasar dos fronteras chilenas y argentinas y dormir en río gallegos.

Al día siguiente, ruta ya por la pampa argentina, ves el primer trozo de carretera y los siguientes 2000 km son iguales, te puedes encontrar más guanacos o menos o una perforación de gas o petróleo, pero todo matorral bajo y seco. Aquí, que yo sepa, es mi récord que no haya un pueblo ni gasolinera en 240 km, nada de nada. Rectas interminables y mucho viento, que no te hace despistarte ni un momento y menos cuando se cruza un camión que agarras la moto como si no hubiera un mañana.                                                                                                                                                                                                  pozo petrolifero                             Hoy día 8 de Marzo seguí desde Puerto Madryn hasta Bahia Blanca, ya los riesgos de animales en la carretera y el viento se acabaron, pero aquí descanso lo justo, el asfalto se convierte en un camino de roderas que cada vez que adelantas son como si pasaras por unas olas, estas están formadas por los numerosos camiones que transitan y todo esto con unos hermosos 39 grados todo el camino. A 30 km antes de llegar, como no hay dos sin tres, de nuevo pinché la rueda de delante, con lo que por la mañana compraré una rueda, ya que creo que esta con los 13000 km que llevo, ha tocado a su fin. Puerto Madryn tiene un ambiente ya de playa y su paseo marítimo con restaurantes y gente haciendo deporte por él, y Bahía Blanca, un poco más industrial y de estilo colonial. Esto se traduce también en que los hostels son un poco mas baratos. (creo).

Si vuelvo a pinchar no pongo foto, solo lo cuento que me da pena ver la moto así

Bahia Blanca

 

 

 

 

 

 

 

 

Por la mañana me decidí a cambiar la cubierta de delante y ya pasar de sorpresas e ir continuamente pensando si voy pinchado o es este asfalto rugoso. Las carreteras, que siguen siendo de dos direcciones, es chocante que tienes que pagar algún peaje, bueno mejor dicho, todos los vehículos menos las motos, que igual que en Perú y Bolivia las motos pasan por un pasillito a la derecha y no pagan. Donde me pusieron la rueda me quitaron un kilo a la moto, (la lavaron). Mi siguiente punto, que era Mar del Plata, cambió y me quede en Miramar 20 km antes y mucho más tranquilo.

De hecho, cuando pasé al día siguiente por allí, flipé de la ciudad qué es y las playas masivas que tienen llenas de sombrillas en plan casetas. Al pasar por la base naval de Mar del Plata estaba toda la valla cubierta de banderas argentinas con eslogan o recordatorios a los desaparecidos del “Ara San Juan” que estaba allí como base.

Me habían aconsejado parar en Pinomar, pero quería pasar por Villa Gessel y me encontré con una tienda Honda y como ya correspondía hacer la revisión de la moto que pensaba hacerla en Buenos Aires, entré a preguntar para ver si me podían pedir cita desde ahí y me dijeron que por qué ya no hacia la revisión allí mismo, que me la tenían por la tarde. Y así hice, y ya que a la moto la iba a dejar como nueva, por qué no yo también. Y me cogí un Spa-hotel con masaje incluido y así arreglaba un poco la espalda que ya se resentía. Cuando fui a recoger la moto se levantó un tormentón increíble que se fue la luz de todo Villa Gessel, pero como había tenido tanto viento por la Patagonia, pensé que era normal. y que va se había llevado hasta árboles y estaban flipando también con la tormenta. Total no me pudieron terminar la moto y tuvieron que ir al día siguiente que era domingo a terminarla. El dueño del negocio resulto ser un corredor de élite de motocross (Luis Pighetti) campeón en Argentina llegando a correr un mundial en la época de Everst.

 

Bahia Blanca. Kendo. Donde me cambiaron el neumático

 

Mar del Plata

 

 

 

 

 

 

Muro de la base naval donde estuvo anclado el “Ara San Juan”

Luis Piguetti. Villa Gessel

 

 

 

 

 

 

 

Árbol derribado por la tormenta de Villa Gessel

Este personaje se había hecho una ruta parecida y no me contó ni mu

 

 

 

 

 

 

 

 

Día 11 de Marzo. Salgo para Buenos Aires y como a 50 km empiezan las carreteras de varios carriles y un poco antes había parado a tomarme un bocata en un asador campero en el que tenia 96 pesos y el bocata costaba 100, total regateando como 0.20€, que no tenía mas efectivo.

Día en BA sin moto y a patear. Iba a coger un autobús turístico que me había dicho la anfitriona de la casa y cuando pregunté en la calle para sacar el ticket, me dijeron un sitio que tenía que ir en metro y que el bus turístico costaba 700 pesos y cuando cogí el metro eran 7 pesos, aquí había algo que no me cuadraba, por supuesto me fui en transporte publico. Visité todo lo recomendado: La Catedral, la Casa Rosada, el obelisco, la Plaza de Mayo, el hipódromo, que llegué a ver sus carreras, el barrio de Boca con su Bombonera, etc. 26 km anduve por la ciudad más lo que hice en transporte.

Obelisco

Plaza de Mayo y la Casa Rosada

 

 

 

 

 

 

 

Barrio de Boca

….con su Bombonera

Y a todo esto cuando iba a caminando, cosas del gps, me llevó como a uno de esos barrios “complicados” en los que te da miedo sacar el móvil y sigues caminando rápido como el que no quiere la cosa. Los contrastes de las ciudades.

Barrio 31

Y también me sorprendió la cantidad de gente que se tira a la calle a hacer deporte después de trabajar, muchísima gente en parques corriendo, bici, patines etc.

Y más tarde fui al hipódromo con sus carreras, donde aposté como siempre a lo loco, y perdí, por supuesto. Por equivocación me metí en los bajos del edificio colonial y era una sala de tragaperras inmensa, ya les gustaría a muchos casinos de Las Vegas tener eso.

Hipódromo

 

“Casino”

 

 

 

 

 

 

 

Martes y 13 y salgo de Buenos Aires a Colonia( Uruguay), todos los trámites aduaneros se hacen en puerto antes de salir y cruzo por el Río de la Plata.

moto en el buque bus argentina – Uruguay.

En Colonia pasé la noche, ciudad pequeña y colonial con dos casinos.

Al día siguiente llegué a Montevideo y visité la Plaza de la Independencia y di una vuelta por la ciudad también bastante pequeña, claro comparada con las anteriores capitales de Sudamérica.  Comí en el mercado del puerto chivito (plato típico de Uruguay) y avancé hasta Punta del Este mucho más turístico con las zonas de playa y paseos marítimos mas de ciudad de veraneo.

Uruguay es como una Suiza en Europa, está más organizada que el resto de los países de su continente. Nadie la nombra ni para bien ni para mal y tiene como otro estilo de vida. Y eso que también tiene su zona más “hippie” por la playas cercanas a Brasil, pueblos sin asfaltar y la gente hace  vida más  de calle. Es un país que me ha gustado mucho y no sé como no se vende más al exterior porque tiene mucha diversidad turística y todo muy establecido.

Montevideo

Mercado del puerto

 

 

 

 

 

 

 

 

Punta del Diablo

 

 

 

Por la mañana al levantarme y salir a desayunar, el hotel que esta a pie de playa, vi va un surfista y al lado veo una aleta, será que no he despertado todavía, pero que va, la vuelvo a ver y otra vez y dos, y si, son dos delfines a apenas 15 metros de la orilla y además se quedan como inmóviles con el surfista. Un poco más a la izquierda veo otras dos aletas de delfín. Como mola ver animales de este tipo en su hábitat y tan cerca.

Cuando salí hacia Brasil por la carretera, me encuentro una señas de aterrizaje de emergencia adelante, y la carretera de dos carriles se ensancha por cada lado y unos pasos de cebra gigantes, y es para que aterricen aviones en la misma recta de los coches, me imagino que no la utilizarán mucho. Y ya a la altura de la frontera paso una señales de aduana, pero sigo y cuando me para un chico por unas obras en la carretera por corte de un carril (muy habitual por todo Sudamérica) le pregunto por la aduana, y me responde en portugués que más atrás, total me había pasado las dos aduanas y no me había enterado. Volví, hice los tramites y para Pelotas. En Pelotas me fui a cenar a una terraza que estaban cantando en la calle y probé las típicas brochetas de carne brasileñas y un par de caipirinhas.

Sábado 17 de Marzo, carretera y manta. El hotel de carretera cerca del pueblo donde cené y al día siguiente llevé la ropa a la lavandería, y eso me hizo salir tarde para Iguazú.

Pasé la frontera argentina y ya iba casi sin gasolina, pero todavía no había entrado en  la reserva, total como Iguazú es turístico, habrá alguna más adelante, pues ya a 50 km para llegar la carretera se termina y pone Parque Nacional de Iguazú, camino de arena arcillosa y las 18:30 y anochecía a las 19. Un dilema, y estaba claro que hasta la salida del parque no iba a ver nada. Pues mi teoría, para atrás ni para coger carrerilla, y total como es arena voy a ir despacio y consume menos la moto. A todo esto como paré a mirar el gps, estaban ya los monos aulladores poniendo la sintonía. Pero tiré y por el camino pasé a un coche, esto era bueno ya que si me quedaba tirado digo yo que me recogerían. Pero tiré y menos un resbalón con la moto pero no llegué a caer tuve buen ritmo y no sé como llegué al asfalto y todavía 10 km más para la gasolinera. Y en la primera y segunda que estaban cerca no les funcionaba la tarjeta, y ya en la tercera si, y encima el gasolinero me ofreció su casa que alquilaba habitaciones y allí que me fui e incluso cuando llegó él de trabajar, cenamos con la familia.

Al día siguiente ya era visitar las cataratas y no es que sea una verla y ya esta, es un parque con tres recorridos que suman como 5 km y solo es la parte argentina y sin coger un barco, estás todo el día en distintos puntos de esa maravilla, es una pasada ver eso. Y que sea de la naturaleza y la cantidad de agua, el sonido y el entorno lo hace verdaderamente guapo.

 

PN de Iguazú. Esto que lo hice por la noche en moto tiene su aquel….

cataratas de Iguazu

Iguazu

Cataratas de Iguazú

 

Cataratas de Iguazu

 

 

 

 

 

 

 

Animales de Iguazú

Hoy día 20 camino de Asunción. Ya ayer por la tarde llovía tropicálmente, vamos,  un no parar y muy intenso. Y esto me esta haciendo pensar que subir por el Amazonas de Brasil va a ser complicado, (es época de lluvias ). Pues por la mañana igual, diluviando y esto me hizo salir un poco tarde, pero al no parar continué para la frontera, aquí está lo que llaman la triple frontera entre Brasil, Paraguay y Argentina, pues la parte paraguaya, que a parte de ser un país más barato en esta ciudad no tienen impuestos y entonces las filas de vehículos para todos los lados era alucinante, pero vamos, pasado eso ya la carretera no estaba mal. Hay muchos controles en la carretera y me pararon en tres y en el segundo me dice el policía después de hacerme preguntas chorras que iba muy rápido, como para ponerme la multa, y justo había salido de una gasolinera que había echado y comido, y se lo dije y se quedó con las ganas de su extorsión, que se veía a la legua. La primera vez que me pasa en este viaje. En el hotel de Asunción un 4 estrellas les pregunto por garaje y me dicen trae la moto aquí y ahí la llevé, subiendo cuatro escalones por una puerta de peatones en plan enduro…

la moto durmió mejor que yo

Asuncion

unos días de hotel otros de campo

Por la mañana me di una vueltecita por la ciudad y salí para la 9, la transchaco, cuando vas saliendo de las ciudades es de verdad cuando te das cuenta como vive la gente en el país. Mucha gente viviendo en verdaderos barracones hechos con palés y maderas. Está claro que hay que vivir en un país para saber el porqué de estas situaciones y de las oportunidades de la gente. Paré para comer en la carretera y ahí cogí la habitación por airbnb, mal hecho porque tenia que deshacerme de billetes de la moneda de allí y esto lo pague por internet. El pueblo donde estaba ubicada la estancia, que era lo que había cogido, que es como una finca-granja inmensa se llama Filadelfia. La estancia estaba por un camino a 15 km del pueblo y tenía el encanto de estar en una casa de pueblo. Bueno pues la historia de esto es que es una zona donde inmigraron los refugiados menonitas alemanes que estaban en Rusia sobre 1930, en la casa entre ellos hablaban en alemán y cuando yo iba hacia la casa que me paro un tipo en moto me hablaba español con acento alemán y un tío con ojos azules. Al día siguiente  fui al pueblo y todos eran así, rubios de piel blanca, hablando en alemán y las calles y comercios también con nombres alemanes. Yo ya había oído de los refugiados nazis en Brasil y de hecho cuando pase por la zona sur de Brasil me encontré con pueblos donde en los arcos de entrada ponía wilcommen. Pero por lo visto en Paraguay ocurrió algo parecido.

Al llegar a la frontera pasé por inmigración y normal y cuando paso a aduanas para la moto los dos funcionarios me dijeron que faltaba un papel con el que debía circular y me tenían que haber dado en ciudad del este y que si no una multa o volver, yo ya me sé estas historias para sacarte la pasta y que la culpa era del funcionario de allá y blablabla,,, así hasta que van aflojando y por qué no les compro una cerveza y ya está. Pues no Puagggg . No puedo con eso, me puedo tirar un día en la frontera pero dan asco y no les doy nada. A parte me encontré con una pareja de franceses jóvenes que iban hacia Paraguay y nos cambiamos los guaraníes por bolivianos y pude quedarme sin dinero paraguayo.

Ya cruzado a Bolivia al principio buena carretera y luego volví a mi ripio querido y muy suelto que había que sujetar la moto bien.

Estancia en Filadelfia

 

Te encuentras con estas cosas y luego te tienes que meter en la nube de atrás

Frontera boliviana custodiada

Señales confusas….

Militares bolivianos. Parece el castillo de un Belén

Una vez que entré en Bolivia, el primer sitio fue Villa Montes, allí me alojé en un hotel Eco. Al día siguiente a Santa Cruz, la segunda ciudad más importante de Bolivia. De pasada con la moto vi el centro y pillé un hotel por allí, luego por la noche, quedé para cenar con una amiga de Gorrachategui y dos amigas, carnaza a lo bestia y a dormir. Al día siguiente quedé para comer con Emilio, otro amigo de Joaquín, y eso me hizo salir tarde hacia Cochabamba y me tocaría dormir por el camino. Había dos carreteras para elegir la nueva y la vieja, yo elegí la vieja, que tenía menos kilómetros desde donde estaba y por lo visto más pinturesca. Vaya si lo fue. Esa misma tarde ya caminos de tierra y muchas curvas y paré en un pueblo, ya que se había hecho de noche y era un bar posada, el rato que estuve allí era un poco delicado dormir allí por una  cuestión de limpieza, total que pregunté si el pueblo siguiente  era más grande y me dijeron que si, que hasta tenía banco. Estaba a 50 km y fui para allá de noche y seguíamos por tierra, pero encontré un hostal mucho mejor.

Entre amigos bolivianos

A la mañana siguiente estaba lloviendo y llevaba lo suyo ya, esperé pero eso no paraba, total que me compré un poncho de plástico de los que utilizan ellos y unos guantes de lavar y a tirar, porque mucha cazadora de Goretex, pero eso en lluvias de estas cala como hay Dios. Menudo camino, es cuando piensas mil veces -porque elegí este camino y no el otro que ya las aventuras vienen solas. Total para hacer 240 km siete horas sin parar de llover ni un momento, el termómetro no pasó de 10 grados, incluso las montañas de al lado llegaban a estar nevadas y los guantes de lavar no calan pero el frío no te lo quita. El plástico del cuerpo sí hizo su cometido. Carretera infernal con mucho barro, no circulaba nadie por ahí. Y a esto el añadido de montones de derrumbes en la carretera.

No se moja ni él ni los de atrás

 

Equipo de lluvia

Carretera ?

 

El 26 de Marzo en Cochabamba quedé con Héctor, un chaval boliviano que conocí en Uyuni y que vivía ahí. Después me fui hacia La Paz. Carretera entre asfalto y tierra hasta llegar a 150 km antes de la capital que se convirtió en dos carriles por sentido, increíble, pero viene la anécdota del día. Me encuentro la carretera parada los dos carriles y más adelante una hilera de neumáticos y uno ardiendo, una manifestación de un pueblo que no llegaría a 100 habitantes.  Ya me había encontrado con otras manifestaciones en Perú la otra vez y lo único que hago es esquivar los coches. En este caso me meto por un camino de tierra que hay paralelo al asfalto y cuando llego a la barrera de ruedas y piedras, esquivo la piedras y viene una anciana con su vestimenta andina con bombín y todo, agitando una cuerda en plan látigo y hacia mí. Todos los del pueblo jaleando “DALE DALE” y vi el percal y metí un acelerón y salí de ahí unos 20 metros. A esto viene un paisano y me dice que por qué no respeto a la población, yo le cuento que soy extranjero y que poco tengo que ver en la política del país y me hace indicaciones de que siga. Mientras veo que donde tienen puesta la barricada,  la señora está dando de latigazos en las piernas a lo que creo que era un cliente de un bus o conductor de un coche, y otra vez “la población” “dale dale” y la señora toda motivada con su látigo. Hago una foto de lejos y me viene un hombre que donde voy y que si le puedo llevar, y nada le digo que si pero no lleva casco, aunque aquí creo que no es obligatorio, y así le lleve hasta La Paz. Allí el hombre todo agradecido sin saber tampoco por que era la manifestación.

Ya en el caos del Alto decidí ir hasta la frontera y dormir en desaguadero en la parte peruana ya.

27 de Marzo, dirección Arequipa pasando por el borde del lago Titicaca y sus seis miles de fondo, subiendo al altiplano,  hice como 150 km a más de 4000 metros,  llegando al punto señalado de 4528m.s.n.m. Aquí la moto por la altura parece que está estropeada y no tiene fuerza y le cuesta pasar de 100 y en algún momento tengo  reducir porque no sube las cuestas, es verdad que el octanaje que llevo es de 80. Aún así, es entretenido porque el paisaje es bestial. Kilómetros planos verdes y de fondo picos nevados y agua por todo los lados. Al final, bajadita con curvas para llegar a Arequipa y el caos circulatorio de entrada a las ciudades.

 

Manifa a 90 km de la Paz

Ovejas vivas en el techo

Catedral de Arequipa

arequipa

Por el camino grandes dunas y un desierto que no te cansas de ver. Cambia tanto de color y las arenas se acumulan de distintas formas que te podrías quedar a verlas durante un día. Todo esto de camino también a Mancora, que era donde tenía pensado dormir hoy, y paré a buscar un hotel y estaba lleno, entonces un chico me ofrece una habitación a buen precio y por el panfleto buena pinta con piscina y a pie de playa, pero la desconfianza y el pensar que voy a encontrar algo mejor me hace seguir, error, llegué a la frontera 100 km más tarde y dormí en un cuchitril de hostal que no veas, eso si, muy barato, pero hubiera merecido la pena dormir en el otro lado y  hubiera descansado más.

Desierto norte de Perú

 

Moto taxis. Pasado o futuro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ya estamos en abril y cruzamos hacia Ecuador y casi también en el ecuador del viaje por tiempo. Salí pronto porque me dijeron que lo mismo había mucha gente en la frontera y tardaba en salir, pero llegué y había poca. Empecé con la carretera de tres carriles por sentido, una maravilla, luego dos y pasamos a una, pero buen asfalto. Llegué a Guayaquil y sorprendentemente comparado con otras ciudades de Sudamérica no había una guerra entre el tráfico ni pitaban continuamente y entraban en un orden a las calles. Muchísimo mejor de lo que yo esperaba. La casa que cogí allí muy bien y tranquila y me quedé dos noches  y en Quito igual, calles anchas y nada de atropellarse unos con otros y bastante occidentalizada el centro de la ciudad y las afueras menos decadentes que en otras ciudades de latinoamérica. Aparentemente bastante más avanzado que el resto de países y me sorprendió a mejor bastante de lo que esperaba, es cierto que Ecuador no lo conocía y era una incógnita lo que iba a ver.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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